Culpa.
Nunca había sentido la verdadera culpa hasta ayer. Y puedo decir que es el PEOR sentimiento del mundo. Nada de odio, ni envidia ni nada de eso. Sólo la maldita culpa.
Ni siquiera es tan grave el hecho del porqué me siento culpable, es por la consecuencia y porque me dí cuenta de como estoy sintiéndome por él. Cada día descubro que es más que una amistad y esto me está haciendo perder la cabeza. Otra vez me gusta un amigo, trato de evitarlo a toda costa pero esto se está volviendo una costumbre.
Por más que trato de olvidar el hecho, más mal me siento y me doy cuenta de que estoy haciendo todo mal. Otra vez estoy haciendo todo mal. Siempre mal. Siempre mal mal. Quiero que esta vez sea distinto, empecé siendo yo mísma, no adaptandome al otro, por primera vez me siento bien siendo yo mísma con alguien y las cago de esta manera. Deberían lanzarme algún camote para ver si entro en razón de una vez por todas.
Lo que más me duele es el maldito recuerdo de tus ojos puestos en mí cuando estaba en algo que no debí hacer nunca. Ni siquiera sé porqué lo hice, ni en qué momento caí en ese desliz. En fin, lo hecho hecho está. Trataré de encontrar esas energías positivas (cómo me dijieron por ahí) y veamos si se te olvida en una semana porque esto me está matando.