Esto ya parece disco rayado pero la necesidad de expresárte todo lo que me haces sentir me supera, si escribirte de distintas maneras no ha dado resultado, espero que mis palabras toquen tu corazón. Si mis sonidos provocaran lo mismo que tus sonidos provocan en mí, creéme que sería un mundo fantástico, las hojas cayendo ya no significarían un montón de pequeñas muertes, la lluvía dejaría de ser lágrimas del mundo, el aire frío no me haría pensar que tu escencia ya no está. Dejaría de ver tu sombra en cada ser humano, dejaría de buscar tu ternura en las manos de otros, ya no buscaría tu mirada en cada par de ojos color café, tu voz ya dejaría de ser un disparo en el pecho.
Quiero convencerme de que enamorarme de ti no fue el peor error que he cometido y que lamentarme tu ausencia no ha sido lo mas inútil.
Tus ojos son los únicos que pueden mostrarme la realidad dentro de esta burbuja que mi mente creó.
· July 2
· June 23
Me hablaste de alas quebradas, de sueños rotos y de amores inconsolables.
Me tocaste y dijiste que no sentías sensación alguna, que tus dedos ya no sentían calor.
Me miraste directamente a los ojos y trataste de decir que ya no tenían un futuro utópico.
Oíste como mi voz te decía mil veces que no lo conseguirías y terminé diciéndotelo tantas veces que perdió el sentido.
Traté de explicarte el color que mi corazón veía con cada movimiento tuyo pero nunca me entendíste.
Quise mostrarte las heridas que dejaron tus sonidos pero nunca quisiste verlas.
Arrastré mi alma hasta lo más incoherente y no significó nada para tí.
Todo lo que escribí por ti y para ti nunca te importó
Y cuando demostré todo lo que perdí,
te desvanecíste, te perdíste, huíste
y nunca volví a verte otras vez.
Las letras lloraban cada vez que volvían a ser leídas.
El sentimiento adherido al papel no quería volver a oír.
Mi inconciente no quiso volver a soñarte.
Mis manos ya no te buscan entre las gotas de lluvia.
Todo fue perdiendo nitidez, forma, color, olor y sentido.
Para mí, esto había llegado a su fin.
Nunca había sentido como los árboles perdían su escencia, como la música se volvía sólo notas sin sentido.
Ahora caigo infinitas veces arrollidada frente a la imagen que desenvuelve mis sueños,
pidiendo perdón.